Sally cuenta


Abrí los ojos, estaba en lo alto de una anacarada colina, mis inestables ojos chocaron con un mar de color ámbar totalmente llano, estático, falto de mareas y corrientes. Comenzó el agua a resbalar en el límite de una superficie finita y escurridiza. Descansé mi cuerpo totalmente estirado y vertical sobre mi cabeza, mi postura favorita, y contemplé durante días aquel movimiento marino autómata, hasta que no quedó ni una gota de color resina.



Fósil 333
Escultura
Organza, barro y papel.
   60x30cm 
2019